El copiado, captura de pantalla y grabación están prohibidos.
Este contenido es propiedad exclusiva de El Camino del Whisky.
Introducción
Gratis
No especificada
Bienvenido a EL CAMINO DEL WHISKY
A partir de ahora, ya no tendrás que preocuparte por: ¿Qué botella tengo que comprar? ¿Y dónde puedo conseguirla? Todo ese trabajo ya lo hice por vos. Esta es una guía completa donde lo único que tenés que hacer es seguir los pasos y dejarte llevar por esta maravillosa experiencia.
Hay que empezar por el principio: el mundo del whisky tiene varias divisiones. No vamos a meternos de lleno en eso todavía —ese tema lo abordaremos con más detalle en la segunda temporada—. Por ahora, vamos a enfocarnos en dos grandes familias: los Single Malt (whiskys destilados únicamente de cebada y en una sola destilería) y los Blended (mezclas que combinan whisky de cebada con whisky de otros granos como maíz, centeno o trigo.
Los principales productores y exportadores de whisky del mundo son: Escocia, Irlanda, Japón, Estados Unidos, Canadá e India. Eso no significa que no haya otros países que produzcan whisky; de hecho, se estima que existen entre 60 y 65 países productores. En Latinoamérica, tenemos a: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay. Recientemente, Paraguay también forma parte de esta creciente lista de países productores de whisky. La producción en nuestro país está a cargo del grupo Aristócrata y el nombre de la marca es OLD COTTAGE.
Este recorrido está pensado como una serie que contará con 3 temporadas; cada una estará compuesta por 12 capítulos, y cada capítulo tendrá como protagonista a 1 botella. Eventualmente, puede que agregue una botella adicional a algún capítulo, ya que el objetivo es aprovechar la disponibilidad de cada una de ellas.
¿Por qué 12 botellas?
Muy sencillo: con esta temática podés tomarte un año entero e ir comprando 1 botella por mes para disfrutar lo que cada botella tiene para vos. Eso sí, no te recomiendo beberla por completo en ese tiempo. Mi recomendación es que avances despacio con cada botella, que te tomes el tiempo de conocerla y que puedan “conversar”. Así, cuando llegue el siguiente mes con la nueva botella, vas a poder sentarte con ambas y compararlas. Este ejercicio, tan simple como efectivo, agudizará tus sentidos y te dará un conocimiento práctico y real para distinguir una de otra.
La copa ideal
Te recomiendo comprar una "copa de degustación"; hay una muy buena de la marca Oxford. En Ciudad del Este podés encontrarla en Salemma o Choice, en el Shopping del Lago. Si no la conseguís, te recomiendo usar una copa "tulipán", que son copas con la base más gruesa y la boca más cerrada. Este diseño te permitirá apreciar mejor las notas en nariz. Abajo te dejo una imagen de referencia para que te resulte más fácil reconocer la copa, o, en su defecto, comprar alguna que sea similar. Comprá sin miedo 4, confiá en mí.
Ejercicio de cata: paso a paso
1. Serví el whisky
Vertí entre 20 y 30 ml (no hace falta medir con precisión). Bastará con contar 2 o 3 segundos mientras servís lentamente.
2. Déjalo respirar
Una vez en la copa, dejalo reposar de 5 a 10 minutos. Luego, levantá la copa y observá el color. Movela suavemente; no la agites como harías con un vino, hacelo lentamente en círculos para ver cómo caen las lágrimas: ¿rápido o lento?, ¿finas o gruesas? No hace falta extenderse más de 1 o 2 minutos, pero sí es importante apreciar con atención.
3. Pasamos a la nariz
No metas la nariz de golpe. Acercá lentamente la copa y dejá que el aroma te llegue poco a poco. No te apures en buscar notas precisas; lo importante es aprender a detectar diferencias. Tal vez no reconozcas instantáneamente las notas a fruta o especias, pero con las descripciones que te iré dejando en cada capítulo, vas a tener una idea de qué notas buscar. Con el tiempo, notarás cómo tu olfato se vuelve más fino. Podés mover la copa horizontalmente y alternar las fosas nasales (sí, cada una percibe distinto). Cuando la tengas quieta frente a la nariz, inhalá suavemente con la boca ligeramente abierta. Así, el alcohol no golpea tan fuerte y podés percibir mejor los aromas.
4. Ahora, el gusto
Tomá un pequeño sorbo, solo un pequeño sorbo. Mové el whisky por toda la boca —arriba, abajo, a los lados— y dejalo reposar sobre la lengua unos 8 segundos. Ahí ocurre la magia: vas a notar cómo empezás a salivar y cómo la saliva se mezcla con el whisky. Prestá atención a las sensaciones: ¿es aceitoso?, ¿sedoso?, ¿cálido o más bien fresco? Relajate y dejá que el whisky hable. Luego, tragá suavemente.
5. Retrogusto o final
Al tragar, vas a sentir la nota alcohólica. En las primeras botellas será leve, pero irá creciendo a medida que avances. Prestá atención a cuánto dura esa sensación: ¿pasa rápido, se mantiene o se queda largo tiempo?
Y eso es todo. Ahora estás más que listo para hacer tus propias catas en la comodidad de tu casa. Solo un último consejo: elegí un momento y lugar tranquilo, sin olores fuertes, sin mucho viento ni distracciones, para que puedas disfrutar al máximo de esta experiencia.
⭐️ ⭐️⭐️⭐️⭐️
16/12/2025 11:17👍🏼
16/12/2025 11:13hola que tal david
15/12/2025 22:13Genial
18/11/2025 10:17